Everton 2 - Crystal Palace 0

Se lo que estás tramando. Se como te estás entusiasmando. Lo intuyo, lo palpito. Que este año sean 25 los años desde que no ganamos nada para vos calza justo y por eso podes darle rienda suelta a la ilusión asi como un desenfrenado. Y yo no quiero pincharte el globo, porque voy a estar sentadito ahí a metros del olor a pasto recién cortado de la cancha, en la platea. Pero te pido un mínimo de cautela. Ya te veo que querés llamar a los pibes, que vengan desde temprano y bien cargados de empandas y cervezas. Ganamos un par de partidos jugando bien, sí, recibimos al Palace que viene de dos cachetazos de esos que duelen más que los de tu jermu cuando te mandaste una fea, pero tómatelo con calma, pensá, sólo eso te pido. Por la razón por la que solés llamarme enfermito te lo digo. Porque por ser el enfermito se ve cuanto partido haya jugándose, sé que el domingo, juguemos contra el Palace o contra los matungos de tus amigos puede pasar cualquier cosa. Porque los flacos perdieron de locales contra el Wasgag y la última en Sougnas, puede ser, pero tienen dos diamantes adelante que más de una vez soñé que fueran nuestros. Y porque la situación de nuestro equipo es como la del flaco que se operó bien hace unos días: salió todo bien, puede estar más que feliz el tipo, sus huesos se acomodaron, pero está todo demasiado blando todavía, ni una semana del bisturí, ¿no ves? No está el flaco para salir bailando en una pata como si hubiera ganado la lotería. Ya sé que si el último mercado de pases hubiera sido una mano de poker estaríamos cargadísimos hasta la manija, y no sabés cómo me relamo, pero pará la moto te repito. Volviendo a sus armas, Townsend es un wing de esos que te gustan a vos. El que voy a tener ahí cerquita, sí, ese. ¿Porqué esta jugando con ellos? Porque quiere jugar, aunque tranquilamente podría estar tirando paredes con Hazard, Kane o Lukaku. Es energía pura. Hace unos años vino aca y no nos vacunó de milagro. Le da con las dos, gambetea siempre con sentido de que algo va a pasar, y tiene el atrevimiento del que sabe que va a dejar un legado. Y nuestro lateral izquierdo, el nuevo, me encanta, va para delante con mucho conocimiento de causa parece, pero no lo vimos defender como para tirarnos en el sillón a prender habanos. Y del otro lado, para completar el tridente, tienen una pantera, una flecha una bola de fuego que explota en cualquier momento, con habilidad, fuerza, gol. Este está en la mira del Chelsea, mirá lo que te digo. Sí, son dos jugadores nada más, nosotros nos parecemos a un equipo últimamente, pero si nos agarran distraídos, como suele pasar cuando entramos en racha, te vas a acordar de mi. Por eso, pedí empanadas, birra y llamá a esos amigos tuyos, pero avísales que para bailar con la más linda todavía tenemos que mirarnos al espejo con la pilcha justa.

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