Meli quiere corcovear en el Gigante de Alberdi
Marcelo Meli vive un domingo a contrarreloj en Córdoba. A pocos días de enfrentar a Lanús, el volante corre de los entrenamientos al kinesiólogo vicecersa para recuperarse cuánto antes de una contractura. El Pirata debe ganar sus dos partidos y rezar y de esa manera quedarse en Primera sería casi una realidad. Panorama complicado, pero Meli, ya campeón en Boca y de interesante trayectoria para sus 26 años, tiene experiencia para dicha parada.
¿Qué te pide Diego Osella en la cancha?
Hoy me pide hacer jugar al equipo al lado de Fede Lértora, un poco como cuando jugaba en Colón cuando estaba Videla. Si bien en Colón era un equipo mucho más físico que el que tenemos hoy, me pide eso, que haga jugar un poco al equipo.
Desde que llegó al Pirata procedente del Vitoria de Brasil, Meli metió un gol y parece estarse encontrando con su mejor versión.
¿Tu posición ideal en la cancha es esa?
Sí, es la posición en la que me destaqué cuando jugué en Colón y en Boca (donde salió dos veces campeón). Si bien después cuando volví de Europa en Racing no pude jugar en el medio (lo poco que jugó lo hizo de mediocampista defensivo) hoy estoy jugando de vuelta en esa posición que lo hice bien en Boca y en Colón, donde me siento más cómodo.
¿Cuál fue tu mejor versión y qué te faltaría para recuperarla?
Tuve creo yo dos mejores momentos. Fueron en Colón que fue la edad cuando debuté y después cuando me fui a Boca que estuve dos años y salí campeón dos veces. Si bien hoy estoy teniendo un buen rendimiento, hay veces en las que uno no va a volver a jugar igual que antes. Si bien eran distintos equipos Cólon y después Boca porque cambian los jugadores y los técnicos te hacen jugar de distintas maneras, uno nunca pierde lo que es correr y presionar.
¿Quién es tu ídolo futbolístico?
Mi ídolo siempre fue Zidane, que tuve el placer de conocerlo cuando jugamos con el Sporting Lisboa por Champions contra el Real en Madrid.
Criado en los potreros de Salto, un pueblo al norte de la provincia de Buenos Aires, Meli recuerda sus inicios para marcar diferencias con cómo vive el fútbol hoy en día.
¿Qué aprendiste en los torneos de Salto, tu pueblo?
A llenarme de tierra (risas), que las canchas no tenían pasto así que nos llenábamos de tierra siempre (risas). No no, a divertirme. La verdad que uno ahí no tiene presiones. Eeh, hoy es todo distinto: cuando uno es profesional trata de divertirse pero sabe que los fines de semana tenés que ganar sí o sí así que cuando era chico no tenía esa responsabilidad y uno trataba de disfrutarlo más, ¿no?
¿En qué te apoyas para desconectarte del fútbol?
En mis caballos, tengo muchos. Me gusta andar a caballo, me gusta el campo así que ahora como estoy en Córdoba me gusta estar en mi casa. Soy un chico muy de la familia, no soy de salir mucho a cenar ni nada de eso. Me gusta mi casa y cuando tengo libre aprovecho para ir a mi pueblo. Me voy a Salto y ando mucho a caballo.
¿Cómo es Córboba para vivir?
La tranquilidad que Meli encuentra y respira en sus ratos libres irá dando paso a la adrenalina estos días: Belgrano se juega sus dos últimas fichas en Primera y el 8 que juega de 10 quiere corcovear en el Gigante de Alberdi.
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| Marcelo Meli reencontró con Diego Osella su confianza en la cancha. Con el conductor así, el Pirata navega mejor. |

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