La corriente del Tamesis fue encontra. Fulham 2 - Everton 0


Qué fue lo que pasó? tan cambiante es el fútbol. Que un descendido le arranca el sueño a un equipo de mitad de tabla sin volverse tan loco. Y al Everton vuelve a pasarlo lo mismo. Necesitaba ganar para seguir soñando con ese séptimo puesto que le permitiera ponerse en zona de copas europeas y no lo hizo. Alguien podra decir, si, pero al Arsenal ni al Chelsea tenía que ganarles y les ganó, entonces podés darles crédito. El tema es que, tras ganarles a esos equipos, uno imagina que está bien, que encontró la confianza, que está para dar un pasito más, y otra vez un traspié. Y se desinfla como una rueda agujereada contra el último de la tabla. Algo que terminan confundiendo a sus hinchas, que se preguntarán, y qué somos entonces? Dr Jekyll y Mr Hyde, tenemos dos caras? Nos da lo mismo la posición en la tabla? Porque el Everton termina generando eso. Un sinfín de preguntas que parten de lo mismo, que si no será que no puede soportar la presión o si será que prefiere ir de punto o que en definitiva no está para más que la medianía de un décimo puesto. Hay variables que inciden en los resultados, y puede decirse que la inclusión de Jagielka como central no es lo habitual en el equipo y eso ayudaría a entender una posible merma, pero la sensación que queda es que jugando en Craven Cottage el equipo de Marco Silva no estaba igual de enfocado que en Goodison Park, donde hizo de local y venció al Arsenal una semana atrás. Tuvo momentos de buen fútbol, metió un tiro en el palo, pero no tuvo la intensidad, la concentración ni la agresividad que de local lo llevaron a ganar. Jugó mal? No. Podría haber ganado? Sí. Pero al no salir al 100%, dejo que de esas cuestiones se encargue el destino, y la corriente del Río Tames, que yace atrás de Craven Cottage, la corriente tiraba para el otro lado.

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