Sebastián Melgar, un 9 que asoma...
Mientras en las páginas de los diarios se discute sobre si Zárate o Tevez deben ser el 9 de Boca, en la quinta del xeneize hay otro 9 que también pisa fuerte: Sebastián Melgar. Nacido en Bolivia, sobrino de Milton Melgar, quien jugara en Boca y River décadas atrás, Seba quedó en 2016 en las inferiores xeneizes y cada vez crece más. Goleador, guapo, hábil, de gran pegada con ambas piernas, inteligente conceptualmente, no sorprende que ya haya tenido su bautismo entrenando con Zárate, Tevez y compañia.
Quién mejor que él para contarlo en primera persona...
-¿Qué fue lo que más te impactó de entrenar con la Primera? ¿Hubo algún jugador que particularmente llamó tu atención? ¿Porqué?
-Lo que más me impactó al entrenar con la Primera fue el apoyo que nos dieron los más grandes. Particularmente, el que me llamó más la atención fue Frank Fabra, por lo humilde que es.
-¿Tenés algún ídolo futbolístico?
-Mi ídolo es el uruguayo Luis Suárez.
Melgar responde espontáneo, sin muchas vueltas. En la cancha actúa igual, suele hacer lo que pide la jugada. Aunque recursos técnicos le sobran, quizás por eso dice que su "mayor virtud es aguantar bien la pelota y ser técnico". En este sentido, sorprende que su ídolo no sea Ibrahimovic, por ejemplo, talento puro. Años atrás, un golazo suyo https://www.youtube.com/watch?v=mxOBPspDZEM recorrió el mundo por lo exquisita de su definición. Indomable en el área.
-¿Qué aspecto del juego te gustaría mejorar? ¿Cómo lo lográs?
-Me gustaría mejorar más mi pegada, y para hacer eso tengo que quedarme a patear todos los días después de entrenar.
-¿Con qué soñás en el fútbol?
-Llegar a jugar en Europa es un sueño que tengo en el fútbol.
-¿Cómo es tu día como jugador de Boca?
-Mis días como jugador de Boca empiezan a las cinco de la mañana, que es la hora a la que me levanto. Después viajo casi una hora hasta La Boca. Desayuno ahí y espero a que salgan los micros para el predio donde entrenamos que está en Ezeiza. Empezamos a entrenar más o menos a las 8:20 y terminamos a las once aproximadamente.
Sebastián está cerca de cumplir su sueño de ser futbolista profesional, pero no por eso deja de lado algo que puede servirle para toda la vida, como terminar sus estudios.
¿Cómo te desconectás del fútbol?
Aparte del fútbol estudio, estoy en el último año ya. En el colegio estoy bien, no excelente pero bien (risas).
Terminada la charla, Seba baja la persiana y se tira a dormir una siesta. A la tade lo esperan los libros. Su sueño de algún día ser el 9 de Boca necesita descanso ahora. Los pies sobre la tierra lo llevaron a entrenar con Tévez y compañía, pero Seba quiere más, siempre quiere más...
En su bautismo entrenando con la Primera, le metió un gol a Marcos Díaz.

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