Aire fresco en Sincil Bank

Marco Silva se sacó  un buen peso de encima. Ganó  un partido  que debía  ganar sí o sí ; de visitante, días  después de perder un partido zonzo; donde  su equipo dominador. Pero eso no lo salvó de la crítica, porque le trajeron jugadores de peso y automáticamente eso sube la vara y achica el margen de error. Porqué  debía  ganar ayer? Porque visitaba  un equipo de segunda, donde los 11 titulares juntos cobran  menos  de lo que cobra  un jugador suyo. Pero los partidos  de Copa Inglesa, en cancha chica con la gente  pegada, pueden ser traicioneros. Pero el portugués salió airoso del Sincil Bank Stadium. Empezó  0-1 a los 22 segundos, pero luego se repuso y se llevo un 4-2 más  que merecido. En su contra tenía que debía encontrar una solución  urgente a la lesión  del marfileño Gbamin, nuevo pacman de la mitad de cancha, lesionado en la semana para largo. Y en Fabián Delph pareció encontrar una posible  solución. Es que el ex City, uno de los nuevitos, aporto una movilidad, agresividad (bien entendida) y un liderazgo para hacer que las cosas pasen propios de alguien que viene de un club de elite como el City. Y así, porque el fútbol es contagio, el Everton empezó a funcionar como lo que su ambicioso dueño anhela. Claro, el rival de turno no es medida, pero se puede vislumbrar, si Delph esquiva las lesiones, una fluidez  y un volumen de juego para empezar a hacer ruido en la liga. El domingo recibe al Wolves, equipo complicado que llegará con un día  menos de descanso a Goodison. Son de esperar, para los de Marco Silva, los regresos de André  Gomez, Bernard, Mina y Coleman, y las salidas de Sibide; Holgate, Iwobi o Kean y Delph. Silva sabrá que si no gana recibirá cuestionamientos. Justo se viene el recedo por fecha  FIFA y la ultima derrota por liga podría ser descripta como  una derrota cara. El partido que se juega de acá al domingo, entonces, será  tomar las mejores decisiones posibles para sacar adelante la parada. Habrá que ver qué  decide Silva con Delph, su nuevo condimento prometedor. Podría no ponerlo porque acaba de volver  de una lesion, aunque la tentación de volver a ver esa productiva fluidez de juego quiza le cambié las ideas. Habrá que esperar. Mientras, es tiempo  de festejar: por Merseyside asoma una bocanada de aire fresco...

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