¿Frota la LamparDa?

El debut fue auspicioso, atractivo, una brisa de aire fresco, un masaje ante tanto espíritu golpeado. Pero para los ojos críticos, para aquellos que siguen la elite del fútbol inglés en detalle y a diario, lo sucedido era lo esperable. Quizás no con ese brillo, con tanto glamour y color y calor y gritos de goles. Las estadísticas indicaron que fue el mejor comienzo para un técnico del Everton en casi ochenta años. Aún así, repetimos, imponerse al Brentford en FA Cupcomo local era una misión más que plausible para el Everton. Aunque había alguna trampa en la ratonera. Se trataba del clásico partido en el que el ganador tiene más por perder que por ganar. Es decir, ganar era lo esperable, lo probable, lo predecible. Mientras que perder era imperdonable, una cruz eterna y un tsunami de críticas irreproducibles para todo el club. Responsabilidades con las que se topan los equipos más poderosos cuando reciben a los más austeros y sencillos. Pero el Everton llevó la cuestión de principio a fin con autoridad y el 4-1 que lo llevó a octavos de FA Cup fue un buen puntapié para el nuevo equipo de Frank Lampard. El ex volante inglés y del Chelsea, sin embargo, no se embriagó por quedarse con el mote de “héroe” de la jornada y sabe que la batalla es larga y será dura. Hoy mismo, ni más ni menos, cuando enfrente al Newcastle de los petrodólares en St. James’s Park, los ojos estarán posados sobre lo que haga Lampard en la mitad azul de Liverpool. Es que las Urracas están en puestos de descenso a sólo cuatro puntos de los Toffees. Y los recibirán con el plus (si se lo quiere mirar así…) de tener las piernas descansadas tras no haber visto acción el fin de semana. Lampard, para desdramatizar, se refiere al encuentro como una parte y no como un todo (de lo que se le avecina al Everton), y eso denota el pasado ganador que tuvo como jugador y tiene como entrenador hoy. Amparado y envalentonado por el potencial de un plantel enriquecido en el reciente mercado invernal, el joven DT tiene mucho talento de mitad de cancha hacia adelante, donde no hay mejor invento que el talento, y cierta endeblez rondando su propio arco. Sin embargo, promete trabajar en pos de un fútbol vistoso, de posesión y efectivo, como los grandes equipos del Everton que vio jugar mientras crecía. Vale. Se puede decir que la dirigencia actual Toffee no ha dado pie con bola en los últimos tiempos. Tanta inversión como falta de criterio para elegir jugadores han colapsado la paciencia de sus hinchas, y con justa razón. Ahora, como si la inoperancia finalmente se disipara, parecieron haber contratado a alguien idóneo para el cargo. ¿Frota la LamparDa?

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