Un Arsenal de recursos

Arsenal campéon de la Community Shield 2023. Al Manchester City se le escapó de las manos, y se hizo justicia en Wembley. El equipo del español Mikel Arteta, reforzado a lo grande para intentar de una vez por todas quedarse con la Premier League, le ganó al de Guardiola en penales tras ser más en los más de 100 minutos en el partido que abre el telón de la temporada. El festejo del conjunto Gunner fue moderado porque la competencia es la de menor importancia de la temporada, sin embargo, Guardiola habrá tomado nota que este año la competencia será más ardua que nunca. Ambos entrenadores pusieron casi todo lo mejor que tenían a disposición en cancha. Por el lado del ganador de la Triple Corona, sólo Kevin De Bruyne empezó en el banco de suplentes, mientras que Gabriel Jesús, lesionado, fue el único titular indiscutido de Arteta que se perdió el partido. Por tal razón, el equipo del vasco empezó sin delanteros natos en cancha. El elegante alemán Havertz cumplió esa función y Odegaard hizo de segundo delantero, mientras que en mitad de cancha alineó a Declan Rice y Thomas Partey como dobles cinco. Rice, el fichaje más caro del mercado, ex West Ham, cumplió con creces en su debut oficial en el club y dio muestras de que puede tener la misma injerencia que tenía en el West Ham. Mientras que el tercer fichaje, Justin Timber, ex Ajax, devenido lateral izquierdo circunstancialmente para el partido, también jugó como para que el hincha Gunner se ilusione. Arteta, enérgico y protestón durante todo el partido, sumó su tercer título con este último que le arrebató a su mentor, el gran Guardiola. Pep, por su lado, se mostró dolido pero no tanto por la derrota. Sí, se le escapó por penales a los cuales el Arsenal llegó tras empatarlo en el minuto 100. Pero en el desarrollo del partido las posibilidades más claras las tuvo el Arsenal. Si bien fueron pocas, también fueron mucho más concretas que las del City. Kai Havertz, el alemán por el que pagaron 65 millones de euros, quedó más de una vez en posición de 9 frente a Ortega (arquero citizen) y definió como lo que es: un 9 de urgencia. Sin embargo, y más allá de las lógicas impericias de un partido que técnicos y jugadores toman como un amistoso casi, quedó la sensación de que ahora Guardiola deberá imitar a su aprendiz (Arteta) y desembolsar algunos millones en jugadores si quiere seguir reinando como lo hizo la temporada pasada. Las salidas de Gundogan (al Barsa) y Mahrez (al fútbol saudí) desnudaron cierta falta de variantes en la creación de juego y Haaland redondeó una actuación en la que no llegó a patear al arco jamás. Julián Alvarez, la Araña, aportó su cuota de sacrificio habitual y no desaprovechó la titularidad, pero Guardiola habrá tomado nota de que, además de haber sumado a Mateo Kovacic, agregar más calidad será necesario si pretende seguir en la cima. Podrá pasar un año entero, o más y los hinchas del Manchester City seguirán teniendo a Pep Guardiola en lo más alto. Sin embargo, el propio míster no se permitiría tal dejadez. Con una Premier en la que debuta el viernes visitando al Burnley de Vincent Kompany, en la que los grandes desembolsan millones rompiendo récords en contrataciones y sumando estrellas a lo grande, el hincha del City no querrá ser menos que nadie tras un último año en el que se cansó de festejar. Ayer, al menos, el nuevo campeón de la Community Shield, un Arsenal de recursos, abrió el interrogante y dejó en claro que la mejor liga del mundo estará más disputada que nunca.

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