Por el Birreinato de América
Messi dijo hace unos días que “ganar es cada vez más difícil”. Verdad o no, son palabras importantes las del rey. En parte, para la prensa, pueden sonar a que se estaría queriendo quitarse alguna responsabilidad de quedarse con la copa de encima. Sin embargo, hay que tener en cuenta que cada vez se sabe mejor a qué intenta jugar la selección de Scaloni, cada vez se la estudia más y Messi no es ningún novato como para desconocer aquello. También, y consciente de que hay varios jugadores jóvenes nuevos en el plantel que lo acompaña en Estados Unidos, sus palabras pueden ser vistas como el motor ideal para que no haya complacencia de ningún tipo por lo logrado, para que los logros del pasado no saquen el foco de los objetivos del presente, del aquí y ahora. Palabras justas del capitán de una selección que de afuera, en comparación a las otras, pica en punta como favorita para llegar bien lejos. Porque tras confirmar Scaloni los 26 jugadores que conforman la lista argenta, y en comparación a los campeones del mundo en Qatar, la albiceleste recupera, a groso modo, un jugador clave en Lo Celso en este caso. El zurdo, fija inamovible para Scaloni pre Qatar, tuvo una desgracia con final feliz porque su lesión y ausencia del Mundial permitieron la inclusión y explosión futbolística de Mac Allister en tierras saudíes, que terminó siendo una de las figuras junto a Enzo Fernández. Sin embargo, el buen rendimiento y forma física actual de Lo Celso pone a Scaloni en duda. Le brinda una herramienta más, alimentando la teoría de los famosos dolores de cabeza “buenos” que suelen tener los detés de selecciones ganadoras, de tener demasiados jugadores buenos para elegir a falta de ninguno. Lo Celso puede ser volante por izquierda, tercer delantero, recambio de Messi, de Di María. Tal como podrían serlo Garnacho o Carboni, dos de las nuevas caras de esta copa, aunque con el plus de que conoce el paño de memoria casi. También generan ilusión las presencias de Carboni y Garnacho, dos delanteros que en el primer nivel europeo ya han demostrado, a sus cortos años, sobradas condiciones para dinamitar cualquier defensa rival. Dejarse obnubilar sólo por sus condiciones técnicas y pasar por alto que la adaptación a un grupo ya consolidado es tan importante como lo otro sería un error, pero la sensación es que Scaloni acertó subiéndolos al avión. Thiago Almada, “Papu” Gomes y Paulo Dybala son tres que festejaron en Qatar que ahora lo verán por televisión, y haciendo un nombre por nombre hay más olor a aciertos que errores de parte del cuerpo técnico. La sensación con la lista definida, es que hay más cartas guardadas para cuidar al as de espadas y al de bastos. Porqué cuidarlos? Porque Scaloni se pronunció varias veces sobre la intención de estar bien atentos a las tres ventanas de cambios para dosificar los minutos de Messi y Di María y no desgastarlos más de la cuenta. Palabras sagradas.
Con todos los recursos que tiene a su favor, la albiceleste también deberá poner sus ojos en sus posibles rivales, los detractores que intentarán cortar este andar de felicidad ininterrumpida. Brasil, que buscará vengar la última final perdida en Río 2021, llega sin Neymar, Casemiro ni Richarlison y con varias jóvenes promesas. Será una incógnita ver cómo se desarrolla su camino, al igual que el Uruguay, último vencedor de la Scaloneta en Eliminatorias, un rival sumamente respetable.
Scaloni ya movió el tablero y la ilusión está a la vuelta de la esquina.
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